Este hombre japonés se acaba de casar con un holograma

Es la primera vez que un humano contrae matrimonio con un holograma, pero probablemente no sea la última.

Bebés robóticos para estimular la natalidad, androides cuidadores de ancianos, recepcionistas de hotel robot con forma de velociraptor e incluso alcaldes robot. Japón, el país donde los límites entre la humanidad y la tecnología androide cada vez son más difusos, ha vuelto a superarse: por primera vez un humano se ha casado con un holograma.

El afortunado es Akihiko Kondo, un hombre de 35 años que ha contraído matrimonio con Hatsune Miku, una diva anime convertida en holograma. Akihiko se gastó la nada despreciable cantidad de dos millones de yenes, unos 16.000 euros, en hacer que su ceremonia fuera la mejor. La boda se celebró la semana pasada y no faltó detalle; 40 invitados, marcha nupcial, un novio con esmoquin y una novia con velo y vestido blanco, banquete de bodas, votos matrimoniales y alianzas. Con una pequeña diferencia: la novia era un peluche a imagen y semejanza del holograma.

Tras el enlace, la pareja se mudó a la casa del japonés para iniciar su nueva vida en común. La rutina del inusual matrimonio es simple. Por las mañanas, esta esposa holográfica despierta a su marido y lo espera todo el día mientras él está en el trabajo. Más tarde, justo antes de que su esposo llegue a casa, Hatsune Miku prepara todo encendiendo las luces del apartamento.

Este tipo de novias holográficas han sido desarrolladas por la empresa japonesa Gatebookx, cuestan 2.500 euros y hablan y se mueven como una persona “casi” real.

Por supuesto, la decisión de este hombre japonés le ha acarreado críticas entre quienes lo consideran un “otaku espeluznante” o un “friki que vive una vida antisocial”. Otros le acusan de contribuir con su decisión a disminuir la población en Japón. El país sufre desde hace años una de las tasas de natalidad más bajas del mundo, con una población envejecida y muy poco interesada por las relaciones sexuales. Dos datos: Cerca de la mitad de los jóvenes entre 18 y 34 años se declara virgen y casi la mitad de las parejas japonesas evitan mantener relaciones sexuales por considerar el sexo “problemático”.

Akihiko Kondo decidió no establecer ninguna relación tras sufrir acoso laboral por parte de una superior. No se imagina salir con una mujer de carne y hueso y por eso ha optado por este estrambótico casamiento. “Creo que el concepto de felicidad y amor es diferente para cada persona. Creo que hay algo así como una plantilla para la felicidad: donde un verdadero hombre y una mujer se casan y tienen un hijo juntos, pero no creo que tal plantilla pueda ser aplicada a todos para hacerlos felices “, explicó este hombre a Reuters. Él confía que gracias a su iniciativa más personas se animen a dar este paso que aún no tiene validez legal.

Fuente: www.playgroundmag.net

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *