3 CAMINATAS IMPERDIBLES QUE NO PUEDES DEJAR DE HACER EN PERÚ

Generalmente planeamos los viajes algún tiempo antes de llegar al destino en cuestión, aunque sea sólo por encima, pero no sé muy bien por qué con Perú se nos pegaron las sábanas y faltando un par de días para coger el vuelo no sabíamos mucho más de lo que sabe una miss de un concurso de belleza cuando le preguntan por un país.

Así que empezamos a buscar información a prisa y corriendo, pero el problema de este método es que sueles confeccionar el itinerario típico y abarrotado, planificado por viajeros que generalmente van con poco tiempo y visitan las atracciones principales, todo lo contrario a nuestro caso al ir sin prisa ninguna.

De modo que una vez en Lima empezamos a preguntar por lugares menos concurridos para tratar de plantear el viaje de forma algo diferente a lo habitual y la pregunta con la que solían responder a la nuestra era si nos gustaba caminar, y a buenos se lo fueron a decir porque al día siguiente ya habíamos comprado un par de billetes de bus en dirección a la montaña.

Nuestro destino fue Huaraz que está como a seis horas al norte de Lima y pertenece a la Cordillera Blanca que a su vez es parte de los Andes. Una vez en la plaza del pueblo, rodeados de picos nevados y tiendas de alquiler de equipo de alta montaña tuvimos esa sensación que se ha repetido varias veces en el viaje de: igual se nos ha ido un poco la mano.

El problema de hacer caminatas en Perú es que en un país donde la gente vive a dos o tres mil metros de altitud el concepto de dificultad puede diferir ligeramente del que tú tienes, con lo cual una ruta a priori sencilla puede pasar por ser cuatro días en la sierra con todo el equipo a cuestas y llegando a alturas de 5000m.

Al no haber hecho nunca una ruta de más de unas cuantas horas no teníamos muy claro por dónde empezar, pero como veníamos del nivel del mar y para que no nos diera el soroche (mal de altura) decidimos hacer una corta para aclimatarnos a la altura para después hacer otra de cuatro días.

Finalmente resultó que para llegar a la Laguna 69, la que era nuestra ruta de aclimatación, se alcanzaban los 4600m pero al haber pasado un día completo en el pueblo (3000m) antes de hacerla parece ser que fue suficiente y no nos sentó mal. En cualquier caso fue un acierto ya que el paisaje era espectacular y la laguna aún más.

Un día después nos preparamos para hacer la ruta estrella del lugar, el trail de Santa Cruz, una ruta de 50km entre valles, lagos y ríos rodeados de picos nevados. Nunca habíamos hecho una ruta en la que tuviéramos que dormir varios días al raso así que no teníamos ni idea de como prepararlo.

Finalmente decidimos hacerlo por nuestra cuenta de modo que alquilamos la tienda, los sacos, el fogón y hasta compramos unos palos de montañero. El caso es que por separado no parecía tanto pero cuando metimos todo el equipo en la mochila, más la comida y el agua, aquello pesaba más que una vaca en brazos.

Cuando comenzamos la ruta no nos extraño que nos la hubieran recomendado tanto porque es una completa maravilla, caminar por la montaña llevando todo lo que necesitas para subsistir da una sensación de libertad que yo al menos hasta ese momento no había tenido.

Otra de las rutas más famosas en Perú es llegar a Machu Picchu recorriendo el Inca Trail en unos 5 días, o la ruta alternativa y más económica llamada Salkantay, que es la que teníamos pensado hacer nosotros antes de que nos hablaran de otras ruinas.

Choquequirao son unas construcciones incas parecidas a Machu Picchu pero en pequeño. Tienen proyectado construir un teleférico para conectarlas con un pueblo situado al otro lado del valle pero por ahora sólo es posible llegar caminando una ruta de dos días (y otros dos para volver). La magia de este camino es que cuando llegas allí, hecho polvo eso sí, con un poco de suerte tienes el recinto para ti solo como fue nuestro caso.

Otra de las rutas imperdibles y que se puede hacer en el mismo día es la montaña de colores, en bus está bastante cerca de Cuzco y luego sólo son un par de horas caminando. Aquí sí que hay que estar aclimatado a la altura puesto que se llega a 5200m, de hecho vimos bastante gente mareada y con muy mala cara, porque masticar hoja de coca ayuda a que se te pase pero hasta cierto punto.

Así que si tienes pensado viajar al Perú no te lo pienses dos veces y planifica alguna ruta por la montaña, los paisajes son de cuento y no vas a tener otra oportunidad de llegar tan alto y tan fácilmente, pero eso sí, prepara unas buenas botas de montaña porque aquí te harán falta.

Funete: Intriper

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