Wanderlust: ¿pasión por los viajes o alteración genética?

¿Te entusiasma viajar? ¿Eres incapaz de permanecer un breve periodo de tiempo sin sentir la imperiosa necesidad de hacer las maletas? ¿Tienes espíritu nómada? Si es así, es posible que sufras el denominado síndromeWanderlust, un fenómeno en alza sobre todo entre los más jóvenes.

Aunque la denominación podría inducirnos a creer que nos encontramos ante una enfermedad, nada más lejos de la realidad. El vocablo, prestado del alemán, tendría un equivalente español menos sugerente: dromomanía (“inclinación excesiva u obsesión patológica por trasladarse de un lugar a otro”, según reza la Real Academia Española), y se ha popularizado internacionalmente como pasión por viajar.

Destinos de Europa y Asia
Destinos de Europa y Asia (Czgur / Getty Images/iStockphoto)

¿Cuestión de ADN?

Y es que el deseo de huir y explorar el mundo parece haberse convertido en una auténtica epidemia. Más allá de una moda, algunos expertos aseguran que el espíritu Wanderlust en realidad se encuentra en nuestros genes, y más concretamente en el denominado DRD4 7r, un receptor de dopamina (un neurotransmisor del placer), que ya ha sido bautizado como el “gen del viajero”.

En este sentido, diversos centros de investigación, entre ellos el Salk Institute of Biological Sciences de California han demostrado la relación existente entre la dopamina y la tendencia a tomar decisiones impulsivas, y también el exceso de dopamina y el DRD4, que llevan al individuo a arriesgarse a probar nuevas experiencias, como el sexo (algunos también se atreven a llamarlo “gen del adulterio”), los alimentos, o los viajes.

Un viajero camina por una calle de Bangkok
Un viajero camina por una calle de Bangkok (twinsterphoto / Getty Images/iStockphoto)
Sin embargo, no todos los individuos poseen el gen Wanderlust. El sociólogo norteamericano Chaunsheng Chen determinó a finales de los años 90 que solo lo tiene un 20% de la población y que su incidencia es mayor en las zonas del planeta en las que tradicionalmente y a lo largo de la historia se ha fomentado el viaje, una tesis también avalada por David Dobbs, un investigador de National Geographic.

Fenómeno social

Más allá de valoraciones científicas, lo cierto es que el concepto Wanderlust se ha convertido en tendencia. En plena era digital, la pasión por viajar y descubrir el mundo ha calado profundamente entre los millennials -los nacidos en las dos últimas décadas del siglo XX-, un segmento de población que busca sensaciones nuevas; experiencias que den sentido a su vida, y con ella ha nacido el nómada digital.

Y es que esta generación de nativos digitales prefiere hacer las maletas y recorrer el planeta a ahorrar y hacerlo sobre seguro, minimizando riesgos. En definitiva, toman decisiones atentos a los comentarios y opiniones de los internautas: ya no son viajeros inexpertos, sino que se han convertido en apasionados y exigentes y tienen una clara dependencia de la red.

Una joven con una tableta en una tienda de campaña frente al mar
Una joven con una tableta en una tienda de campaña frente al mar (Hero Images / Getty)
Reflejo de este interés por su pasión viajera, solo en Instagram, el hashtag#wanderlust arroja más de 65 millones de resultados. En otras palabras, el espíritu Wanderlust vende más que nunca y está presente en ofertas, guías de viaje, películas, obras de arte, e incluso en la música. ¿O acaso no recuerdas temas interpretados por R.E.M. o la islandesa Bjork, con títulos de lo más explícito?

Cuando el destino deja de ser el objetivo para convertirse en una mera excusa para disfrutar del placer de viajar, la experiencia Wanderlust adquiere todo su significado y se transforma en una forma de vida. Por cierto, con más adeptos cada día.

Fuente: Vanguardia

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